VIAJES DE AVENTURA

Adrenalina en la maleta
Los destinos más cotizados para practicar las actividades y los deportes más intensos

Las vacaciones de aventura están cargadas de emoción y sorpresa, y paradójicamente son las más planificadas. Escoger un destino implica contemplar elementos como las actividades a realizar, la geografía y la infraestructura turística, entre otros aspectos financieros, legales y sanitarios.

Unas vacaciones inusuales pueden encontrarse en todo el planeta, desde la vuelta de la esquina hasta las islas más remotas. Asia, Suramérica, el Caribe y Canadá ofrecen excelentes opciones para tomar unas vacaciones de aventura con mucha nieve, agua y arena. Además, en Venezuela se realizan permanentemente actividades de escalada, kitesurf, ciclismo de montaña, parapente, rafting, submarinismo, trekking o caminatas y windsurf.

Agua intensa
El surf es uno de los deportes pioneros en el mundo de lo extremo. Quienes lo practican sienten verdadera pasión por esta disciplina y sueñan con montar las olas más difíciles, donde quiera que éstas se encuentren.

Otras actividades extremas en el agua son los descensos de ríos o recorridos por veloces cauces en algún tipo de embarcación como el kayak, hydrospeed y el rafting. Alaska, Colorado, Perú y Fiji son destinos famosos para estas actividades.

Los destinos predilectos para los surfistas, Hawai, Perú, Australia, Vanuatu, Chile, Nicaragua, Costa Rica, Brasil, México y Baja California.

El requisito para practicar esta emocionante disciplina es la existencia de numerosas rompientes con olas de todo tamaño y tipo. La playa de Waikiki, en Honolulu, Hawai ofrece a sus valientes visitantes la oportunidad de correr olas hasta de nueve metros. Probablemente sea la playa más famosa del mundo en materia de surf.

En Venezuela la playa El Yaque de Margarita es la más concurrida para esta práctica, así como para el Ski Surf y Windsurf. En cuanto a los ríos es interesante aprovechar la fuerza de las corrientes de Barinas para aventurarse con el rafting, un deporte que atrae muchísimos seguidores y se puede practicar en casi todo el planeta.

Si la emoción se busca debajo del agua, también hay dónde sumergirse. El buceo es otra manera que tienen los aventureros del agua para aprovechar la energía de ese elemento de la naturaleza. El fin es retar el cuerpo a unos cuantos metros de profundidad y puede hacerse a pulmón o con equipos de ayuda para la respiración. Se puede practicar en el mar o en lagos.

El scuba diving es un buceo profesional con equipos de respiración y sus practicantes se centran en observar arrecifes coralinos y fauna marina en cercanías a las costas. Se practica con mucha frecuencia en las Antillas mayores y menores, las islas Canarias, Australia y Tailandia. Una opción más serena para esta actividad es el snorkeling, que se puede realizar en todo el Caribe.

Ahora, para los muy extremos existe una aventura considerada como insuperable por los expertos en adrenalina, el buceo con tiburones. Se trata de encuentros muy cercanos con varias clases de estos animales, las cuales se encuentran de acuerdo al lugar visitado. Isla Guadalupe, Bahamas, México y África son algunos destinos para ese fin.

Los pies en el suelo
Algunos prefieren el extremo a secas, en suelo firme o sobre montañas. El excursionismo, que consiste en recorrer a pie en algún medio natural, tiene sus variantes como el senderismo, el montañismo, la espeleología, el ciclismo de montaña y las rutas a caballo, entre otros.

Escalar montañas puede ser muy peligroso, requiere de práctica, buen equipamiento y mejor tiempo. El barranquismo es su contraparte y consiste en descender barrancos y recorrer los fondos de estas bajadas. El rapel acompaña estas disciplinas, consiste en un sistema de descenso por superficies verticales, sustentado en cuerdas. Se practica en superficies naturales o en paredes construidas por el hombre.

Las montañas transforman el reto cuando se cubren de nieve, permitiendo deslizarse sobre ellas. Ahí es el momento de practicar ski, snowboard o escaladas. Las frías montañas de Canadá, Alaska, Francia-Suiza, Chile y Argentina son las predilectas para estas prácticas. Entre Alaska y Canadá se puede realizar una cantidad enorme de actividades relacionadas con la nieve como escaladas, paseos en trineos halados por perros, pesca en hielo, hasta sobrevolar la zona en helicóptero en una modalidad llamada heli-skiing.

Si en vez de deslizarse sobre nieve, se prefiere un ambiente más cálido, o debido a que no hay buena nieve por el verano, se puede practicar el sandboarding, donde el medio para deslizarse es una tabla sobre la arena. Las dunas de Cerro Blanco, en Perú, son las predilectas por los más fanáticos de esta disciplina, pues las consideran como las más altas en su tipo. También son considerados destinos top para esta práctica, Egipto, Arabia Saudita, Dubai, Oregon (EEUU) y el Monte Kaolino de Alemania. En Venezuela es poco practicado, pero se aprovechan muy bien para ello los médanos de Coro y el Pico Pan de Azúcar en la sierra de La Culata, en Mérida.

Los más temerarios y apasionados sueñan también con escalar el legendario monte Everest para alcanzar su cima, atravesando su temerario pasaje denominado “la zona de la muerte”, el cual cobra vidas a diario.

Otra de las grandes maneras de realizar un viaje de aventura sobre tierra es visitar un safari africano en Kenia o Tanzania durante la temporada migratoria de los animales salvajes entre agosto y noviembre. Se pueden observar de cerca leones, leopardos, búfalos, elefantes y rinocerontes, entre muchos otros. También es propicio para conocer las tribus locales. Los hospedajes suelen ser cómodas tiendas de acampar.

Más cerca, en Centro y Suramérica, existen excelentes reservas naturales con servicios y actividades para unas vacaciones muy intensas y enriquecedoras y adaptadas a todo el grupo familiar.

Por otra parte, una manera muy suave de realizar un viaje de aventura, en caso de querer bajar las emociones o de ser simplemente un acompañante, es procurar un paseo a caballo sobre la arena en la playa.

Volar sin miedo
El aire es el otro elemento que adoran los aventureros deportistas. El paracaidismo, el parapente, el ultraliviano y el Ícaro acompañan este grupo de actividades de emoción para cumplir el sueño del hombre de volar.

El paracaidismo deriva de prácticas militares, pero el fin es muy diferente, pues procura el placer de sentirse en el aire y no simplemente caer para escapar. El dispositivo sirve para reducir la velocidad de la caída del cuerpo y evitar un aterrizaje mortal.

El parapente es un planeador ultraligero flexible que permite el despegue, vuelo y aterrizaje a pie, sin la ayuda de medios mecánicos, tales como motores. La fuerza de la gravedad y el impulso del viento son los que permiten el vuelo. Deriva del paracaídas, pero permite más tiempo de planeación y es dirigible.

El Ícaro es una estructura rígida que se mueve con el cuerpo y tiene mayor capacidad de planeación y se puede volar sólo o acompañado. El ultraliviano, por su parte, es el único de estos estilos de vuelo que requiere de motor. Se trata de un avión rudimentario con motor de dos tiempos con una estructura rígida de aluminio que vuela a muy poca velocidad.

También en el aire, pero sin planear, se puede practicar el benji, que consiste en una caída libre en la que la persona se encuentra amarrada a una cuerda elástica que sostiene alguna pared o soporte firme. La persona se lanza al vacío y tiene la misma sensación que en el paracaídas pero es recogida por el elástico, rebotando suavemente.

Estas aventuras se pueden llevar a cabo en muchos lugares del planeta y de Venezuela, en especial en los estados Mérida, Miranda, Anzoátegui y Nueva esparta, tanto en puentes, el teleférico o ciertas estructuras, como en escenarios naturales, especialmente valles y picos.

Para disfrutar plenamente del placer de sentir el contacto con el viento mientras se atraviesa el aire sobre hermosos paisajes, es indispensable la seguridad en estas prácticas, por lo que se requiere un completo aparataje en óptimas condiciones y supervisión profesional. Igualmente se deben contactar los instructores con antelación, pues no es una aventura a realizarse sin, por lo menos, un entrenamiento básico.

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Deportistas viajeros
Los deportes extremos requieren peligro y dificultad para su práctica. Además de una buena condición física, es necesario tener una actitud hacia estas actividades que está marcada por los niveles de adrenalina y de neurotransmisores en la persona. Es por eso que generalmente son los más jóvenes los que los practican.

Entre algunas actividades deportivas con mucha acción y naturaleza combinadas se encuentran:
Surf, Skate, Snow, Kitesurf, Windsurf y todas las variaciones de deportes de tabla
Bungee o caída libre
Descenso de ríos, hydrospeed, rafting y kayak
Escalada
Paracaidismo, Salto base
Esquí, Snowboard
Kite jumping, Parapente
Buceo a pulmón libre

Precaución
• Para practicar cualquier deporte extremo o actividad de riesgo se debe investigar previamente en qué consiste y todos los peligros que implica.
• Es importante tomar clases o asesorías por parte de un instructor reconocido o una escuela certificada.
• Los equipos a utilizar deben ser profesionales y estar en excelentes condiciones.
• Igualmente la indumentaria debe ser adecuada a la talla y dimensiones de la persona.
• Las condiciones meteorológicas deben seguirse permanentemente y si el tiempo representa un peligro, debe suspenderse la actividad.
• Las prácticas extremas no se deben realizar en solitario, se requiere compañía permanente y el uso de aparatos de comunicación que faciliten la solicitud de ayuda en caso de emergencia.
• Debe tenerse a mano toda la información relacionada con emergencias como números y direcciones de hospitales u otros centros de atención.

Asegurados
En un viaje normal se corre una buena cantidad de riesgos que pueden afectar severamente el plan. Enfermedad, accidentes, robo, olvido de objetos o del equipaje y hasta la muerte pueden ser cubiertos si se cuenta con una buena póliza de seguro. Esto es aún más importante si está entre los planes lanzarse al vacío, mecerse en aguas furiosas, aproximarse a animales salvajes o adentrarse en oscuras cuevas y selvas.

Se debe hacer un buen estudio de la póliza a adquirir para asegurarse de que cubra todos los imprevistos y si no lo hace acordar un complemento para que no sea necesario hacer pagos de servicios médicos en otro país.

Itinerarios especiales. Otros viajes especializados para grupos con intereses particulares.

Dulcísimas quinceañeras
El sueño de toda adolescente es celebrar sus quince años. Muchas quieren además viajar en honor a tan importante fecha. Es el regalo perfecto que los padres les pueden dar. Esta costumbre tiene muchos años y las operadoras turísticas manejan con pericia todos los aspectos que se le relacionan. Además han ampliado las opciones, yendo más allá del tradicional tour por Europa.

Parques temáticos, Europa y Canadá son las principales opciones para las debutantes en sociedad. Pero también el Caribe, Argentina y destinos locales como Margarita y Mérida, tienen mucha fuerza entre las preferencias de las jovencitas y sus padres.

El viaje, a donde quiera que sea, consiste en una ruta donde las quinceañeras son acompañadas permanentemente por chaperonas. Los servicios de alimentación, hospedaje y diversión están incluidos en el paquete. Además les ofrecen un regalo y la celebración de su día con torta y brindis. También suelen obsequiar un video de recuerdo del memorable viaje.

Una variante de este tipo de tour es llevar a la quinceañera en compañía de sus amigos y padres en un grupo cerrado, guiados por recreadores o expertos en turismo.

Alegres graduandos
Los viajes de graduación son el mejor premio ante tanto esfuerzo. Los nuevos bachilleres acostumbran realizar rutas divertidas con paradas donde se pueda gastar algo de adrenalina para celebrar el gran acontecimiento.

Se trata a la vez de una despedida de los amigos con quienes se ha compartido la dura etapa de la adolescencia y quienes probablemente se dejarán de ver en muchos años.

Destinos como las islas del Caribe, Cartagena de Indias, Margarita, Mérida, la Gran Sabana, Florida, Cancún, Bariloche y Europa son los más demandados, pues ofrecen actividades divertidas y buenas fiestas, además de una infraestructura turística confiable.

Romance y placer
El comienzo de una vida en pareja se celebra tradicionalmente con un viaje de bodas. Para ello las opciones están orientadas hacia el romance y el placer.

Para la luna de miel lo ideal es realizar un viaje a un destino paradisíaco, donde no se sientan los problemas de las complicadas ciudades. Las islas y pequeños poblados de montañas son perfectos para ello y suelen contar con servicios como spa y restaurantes de primera para garantizar una excelente experiencia en los enamorados.

Los cruceros son otra opción muy acertada en este tipo de viaje. Además del Caribe y otras islas de ensueño, las antiguas ciudades de Europa, Grecia, el lejano Oriente, Brasil, Suiza y Alaska se suelen escoger para el viaje más romántico de sus vidas.

Abuelos con maleta
Ellos ya han hecho todo lo anterior y están en un gran momento de sus vidas. Para muchos la jubilación se convierte en temporada de vacaciones permanente. Muchos viajeros de la tercera edad aprovechan una serie de circunstancias a su favor para realizar viajes tranquilos y en grata compañía.

Al estar retirados, con algo de dinero para darse sus gustos, sin responsabilidades sobre hijos y con todo el aprendizaje acumulado en sus vidas, estos expertos optan por conocer muchos de los lugares con los que han soñado durante años. Usualmente se organizan en tours con otros viajeros de la misma edad con quienes pueden compartir muchos de sus intereses.

Los lugares con temperaturas cálidas son sus predilectos. También adoran los fabulosos spas de salud. Paseos para contemplar la naruraleza como observación de aves o de especies marinas como ballenas y delfines, les ofrecen recreación y relajación saludables. Además de los parques nacionales y los bellos escenarios naturales del país, frecuentan las maravillosas islas del Caribe, Panamá y ciudades más cosmopolitas como París, Madrid y Nueva York. Los cruceros también suelen ser de gran gusto para estos pasajeros.

+Información
http://www.venezuelaextrema.com
http://avab.org
http://www.todoaventuras.com/
http://www.lonelyplanet.com/
http://www.tripadvisor.com/
http://www.expedia.com
http://www.pasaportepais.com

DENTICIÓN SALUDABLE

Dientitos bien cuidados
Rutinas sencillas de limpieza pueden garantizar una dentadura primaria perfecta

Los primeros dientes son veinte piezas que se conocen popularmente como los dientes de leche. Son temporales y aparecen entre los seis meses y los tres años, perdiéndose en su totalidad entre los 6 y 7 años, aproximadamente.

Johana Contreras, odontopediatra, explica que la dentición consiste en la salida o brote de los primeros dientes del bebé. “Se trata de un proceso muy interesante, pues los dientes empiezan a formarse desde la vida intrauterina, aproximadamente entre el cuatro y séptimo mes de gestación, pero al nacer, el bebé es edéntulo total, solamente presenta unas almohadillas gingivales, que son unas encías firmes, con forma semielíptica, las cuales no contactan al cierre de la boca”.

“Con el desarrollo y crecimiento del bebé, se va a producir la erupción de los dientes. Esto ocurre cuando ha culminado el proceso de calcificación de la raíz del diente, aproximadamente a los seis meses, pero hay una serie de factores que influyen en que sea más tarde o más temprano en cada niño, como la raza, el sexo o el tipo de nutrición”, señala la especialista.

Cada uno a su ritmo
Así que puede haber un retardo, o adelanto, dentro de lo normal, que debe ser manejado con prudencia, pero sin descuido por parte de los padres. “Cuando ya ha pasado mucho tiempo, digamos un año, y el niño no presenta su dentición normal, se debe llevar al odontopediatra para chequear que no presente agenesia de alguna pieza, lo cual es muy poco común. Lo que se hace en esos casos, es lo mismo que se haría si el niño pierde un diente, se coloca un retenedor de espacio, para que la dentadura permanente pueda salir sin complicaciones en el momento que le corresponda”.

“También puede ocurrir que exista un problema de falta de calcificación en la raíz de los dientes. Esa raíz tiene que estar formada del 50 al 75% para que pueda tener fuerza eruptiva. Otra condición rara, pero que no es anormal, es que el niño nazca con dientes, eso no le va a ocasionar un problema al bebé”, agrega Contreras.

Agenda dental
Al momento de hacer erupción los dientes primarios, lo que ocurre que éstos atraviesan las encías. En primer lugar aparecen los dos dientes frontales inferiores o incisivos frontales inferiores, le siguen los cuatro dientes superiores frontales, o incisivos frontales y laterales superiores y aproximadamente un mes después, los incisivos laterales inferiores. Posteriormente erupcionan los primeros molares, después los caninos o colmillos y finalmente los segundos molares.

“El nacimiento de los dientes causa incomodidad en algunos niños, mientras que en otros no es doloroso. Cuando hay irritación y hasta hematoma, se puede aplicar sobre la encía cualquier producto con bencidamina y lidocaína para controlar el malestar. Esto genera una acción analgésica y anestésica, calmando al niño rápidamente. También son de gran alivio los rascaencías de goma, que les ayudan a estimular las encías”.

“Es recomendable mantener la higiene del niño y cuidar que no mantenga restos de alimentos o leche dentro de la boca después de alimentarse, pues eso también le causará molestias. Además, se debe hacer un esfuerzo para evitar la aparición de la caries dental, aún en los dientes de leche, pues eso afecta la salud del niño y puede perjudicar la alineación de la dentadura permanente”, indica Contreras.

Dentadura permanente
“A los 30 meses, es decir, alrededor de los tres años, la dentición temporal suele estar completa, con 20 dientes, 10 superiores y 10 inferiores. Una de las funciones de los dientes temporales, es reservar el espacio a los dientes permanentes, los cuales comienzan a aparecer entre los 6 y 7 años de vida y comprenden 32 piezas que ya no serán reemplazadas”, señala.

“A los 6 años erupciona el primer molar permanente. Ese no se muda, muchos padres lo descuidan, pensando que es temporal, y termina ocurriendo una pérdida prematura de esa pieza, pues dejan que se forme carie, ocasionando además un gran dolor al niño”, destaca la odontopediatra.

Innecesarios
El tetero, el chupón y el hábito de chupar el dedo, pueden traer complicaciones si no se controlan. “Cuando el bebé toma leche con tetero, no se debe dejar dormir con éste en la boca, pues las bacterias de la boca se alimentarán con la leche, generando más ácidos, los cuales deterioran el esmalte dental”.

Con respecto al dedo y al chupón, éstos ocasionan deformaciones a nivel de maxilar, afectando la anatomía, lo que daña el hueso, por lo que es recomendable evitar que el niño adquiera el hábito.

Dientes partidos
“Cuando ocurren traumatismos en los bebés, pueden presentarse desde fracturas de esmalte, hasta la pérdida total del diente. Es importante que si se presenta cualquier inconveniente de este tipo, se acuda de inmediato al especialista, ya que se debe preservar siempre el diente en boca, o al menos mantener el espacio, para dar paso al diente permanente en su debido momento”, concluye Contreras.


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Pequeños hábitos dentales
La odontopediatra Johana Contreras recomienda:
Cuando el bebé está lactando y empiezan las erupciones, se debe limpiar la encía y los dientes con gasa húmeda para eliminar la placa.
Procurar que beba agua después de la leche y después limpiar o enjuagar la boca con agua.
A medida que vayan erupcionando los dientes, limpiarlos con un cepillo que se adecue a la edad del niño.
La pasta dental no es necesaria antes de los dos años, pues puede ocasionar fluorosis dental. Si se coloca, no puede ser mayor a una gota.
Se debe usar únicamente pasta dental para niños, ya que su formulación no es tóxica para ellos.
Después de los dos años se pueden comenzar realizar aplicaciones con flúor en el consultorio del odontólogo.
Cuando el niño aprenda a hacer buches y escupir, puede usar el enjuague bucal, con fórmula especial para niños.
La visita al odontólogo debe realizarse desde la primera erupción dental.

AUTOMONITOREO DE LA GLUCEMIA CAPILAR

Diabetes controlada
Al menos cuatro veces a la semana, se debe hacer un chequeo para garantizar estabilidad en las personas que dependen de la insulina

La alimentación, la actividad física y el medicamento adecuado se han conformado en pilares fundamentales para el manejo de la diabetes. Sin embargo, recientemente se ha agregado al cuadro, un cuarto factor que puede influir en la eficacia de los anteriores, se trata del automonitoreo de la glucemia.

El médico intensivista y diabetólogo, Aurelio Lopresti Gentile, explica que “el diabético tipo I normalmente requiere dosis múltiples de insulina, pero para poder evaluar si la dosis que se le está suministrando es acorde con la ingesta alimentaria y con el crecimiento del niño, hay que estar midiendo constantemente los niveles de glicemia y esto se hace con un automonitoreo”.

Lopresti, quien también es docente en la Universidad de Los Andes, indica que esta medición “consiste en determinar el comportamiento de la glucosa en sangre durante el día, al levantarse o antes de la comida (glucemia basal) y después de la ingesta de alimentos (glucemia postpandrial), para evaluar mediante sus variaciones si está lográndose un adecuado control de la diabetes”.

Esas mediciones se pueden hacer a través de exámenes clásicos de laboratorio y del uso de pequeños aparaticos, llamados glucómetros, fáciles de manejar por el paciente, aún siendo un niño. “El buen manejo de esta herramienta, para hacer un seguimiento eficiente en la condición del niño, va a ser la clave para que viva más años y con mejor calidad, a pesar de su condición”, sostiene.

Cambio de visión
“Generalmente el control de este desorden metabólico se ha centrado en la denominada Hemoglobina Glicosada, es decir, la medida de la glucosa en sangre durante los últimos 2 ó 3 meses, cuyo valor debe estar por debajo de 7%. Un paciente que tenga un punto menos de la Hemoglobina Glicosada tiene aproximadamente 21% menos de riesgo de morir por un evento cardiovascular, no obstante para lograr ese número mágico es necesario un nivel adecuado de ambas mediciones de glucemias (la basal y la postpandrial) y la única forma de lograrlo es mediante el chequeo en tiempo real, de allí la importancia del automonitoreo que debe realizar el paciente” aclaró Lopresti.

Los glucómetros sirven para medir la glucosa a través de una pequeña gota de sangre del dedo, y sus resultados permiten el autoanálisis en personas diabéticas, las cuales pueden corregir casi de inmediato las descompensaciones, ya sea con ajustes en la dieta, con ejercicio o en la medicación. Esto permite a la propia persona tener el control de su condición y es fundamental para que la medicación pueda tener eficacia.

“De nada vale que el paciente se tome sus medicamentos o cumpla su régimen nutricional, pues si hay una diferencia importante entre la glucemia en ayuna y la postpandrial los riesgos de esta persona van a ser tan altos como los que no están en terapia. Al estar controlados, se disminuyen las complicaciones de la diabetes a largo plazo, especialmente las de carácter cerebrovascular”, agregó.

El diabetólogo recomienda realizar el autoanálisis, al menos, 4 veces a la semana y en diferentes momentos, para poder obtener registros de antes y después de la comida, luego del ejercicio o del tratamiento farmacológico. Existen glucómetros de fácil uso para ello y se recomienda también revisar constantemente los pies y evaluar los ojos y los riñones para prevenir complicaciones.

Otra historia
El automonitoreo es requerido para niños con la enfermedad en el tipo I, cuando la enfermedad aparece más tarde, se denomina diabetes tipo II en el adolescente. Este tipo de paciente no necesita automonitoreo, pues su condición está relacionada con la obesidad y los desórdenes alimentarios que se ven hoy en día y al síndrome metabólico.

En Venezuela, podría decirse que hay una epidemia de obesidad en la población y eso puede llevar a la diabetes como consecuencia. Sin embargo, no hay estadísticas reales para sustentar este planteamiento. Aún así, el galeno asegura que existe una incidencia muchísimo más alta en la población infantil de diabetes tipo II, que de la tipo I.

Quiere decir, que no se requiere de un glucómetro para los niños y jóvenes con obesidad o una diabetes tipo II, pero sí un programa de control que comprenda una buena alimentación y ejercicios.