DENTICIÓN SALUDABLE

Dientitos bien cuidados
Rutinas sencillas de limpieza pueden garantizar una dentadura primaria perfecta

Los primeros dientes son veinte piezas que se conocen popularmente como los dientes de leche. Son temporales y aparecen entre los seis meses y los tres años, perdiéndose en su totalidad entre los 6 y 7 años, aproximadamente.

Johana Contreras, odontopediatra, explica que la dentición consiste en la salida o brote de los primeros dientes del bebé. “Se trata de un proceso muy interesante, pues los dientes empiezan a formarse desde la vida intrauterina, aproximadamente entre el cuatro y séptimo mes de gestación, pero al nacer, el bebé es edéntulo total, solamente presenta unas almohadillas gingivales, que son unas encías firmes, con forma semielíptica, las cuales no contactan al cierre de la boca”.

“Con el desarrollo y crecimiento del bebé, se va a producir la erupción de los dientes. Esto ocurre cuando ha culminado el proceso de calcificación de la raíz del diente, aproximadamente a los seis meses, pero hay una serie de factores que influyen en que sea más tarde o más temprano en cada niño, como la raza, el sexo o el tipo de nutrición”, señala la especialista.

Cada uno a su ritmo
Así que puede haber un retardo, o adelanto, dentro de lo normal, que debe ser manejado con prudencia, pero sin descuido por parte de los padres. “Cuando ya ha pasado mucho tiempo, digamos un año, y el niño no presenta su dentición normal, se debe llevar al odontopediatra para chequear que no presente agenesia de alguna pieza, lo cual es muy poco común. Lo que se hace en esos casos, es lo mismo que se haría si el niño pierde un diente, se coloca un retenedor de espacio, para que la dentadura permanente pueda salir sin complicaciones en el momento que le corresponda”.

“También puede ocurrir que exista un problema de falta de calcificación en la raíz de los dientes. Esa raíz tiene que estar formada del 50 al 75% para que pueda tener fuerza eruptiva. Otra condición rara, pero que no es anormal, es que el niño nazca con dientes, eso no le va a ocasionar un problema al bebé”, agrega Contreras.

Agenda dental
Al momento de hacer erupción los dientes primarios, lo que ocurre que éstos atraviesan las encías. En primer lugar aparecen los dos dientes frontales inferiores o incisivos frontales inferiores, le siguen los cuatro dientes superiores frontales, o incisivos frontales y laterales superiores y aproximadamente un mes después, los incisivos laterales inferiores. Posteriormente erupcionan los primeros molares, después los caninos o colmillos y finalmente los segundos molares.

“El nacimiento de los dientes causa incomodidad en algunos niños, mientras que en otros no es doloroso. Cuando hay irritación y hasta hematoma, se puede aplicar sobre la encía cualquier producto con bencidamina y lidocaína para controlar el malestar. Esto genera una acción analgésica y anestésica, calmando al niño rápidamente. También son de gran alivio los rascaencías de goma, que les ayudan a estimular las encías”.

“Es recomendable mantener la higiene del niño y cuidar que no mantenga restos de alimentos o leche dentro de la boca después de alimentarse, pues eso también le causará molestias. Además, se debe hacer un esfuerzo para evitar la aparición de la caries dental, aún en los dientes de leche, pues eso afecta la salud del niño y puede perjudicar la alineación de la dentadura permanente”, indica Contreras.

Dentadura permanente
“A los 30 meses, es decir, alrededor de los tres años, la dentición temporal suele estar completa, con 20 dientes, 10 superiores y 10 inferiores. Una de las funciones de los dientes temporales, es reservar el espacio a los dientes permanentes, los cuales comienzan a aparecer entre los 6 y 7 años de vida y comprenden 32 piezas que ya no serán reemplazadas”, señala.

“A los 6 años erupciona el primer molar permanente. Ese no se muda, muchos padres lo descuidan, pensando que es temporal, y termina ocurriendo una pérdida prematura de esa pieza, pues dejan que se forme carie, ocasionando además un gran dolor al niño”, destaca la odontopediatra.

Innecesarios
El tetero, el chupón y el hábito de chupar el dedo, pueden traer complicaciones si no se controlan. “Cuando el bebé toma leche con tetero, no se debe dejar dormir con éste en la boca, pues las bacterias de la boca se alimentarán con la leche, generando más ácidos, los cuales deterioran el esmalte dental”.

Con respecto al dedo y al chupón, éstos ocasionan deformaciones a nivel de maxilar, afectando la anatomía, lo que daña el hueso, por lo que es recomendable evitar que el niño adquiera el hábito.

Dientes partidos
“Cuando ocurren traumatismos en los bebés, pueden presentarse desde fracturas de esmalte, hasta la pérdida total del diente. Es importante que si se presenta cualquier inconveniente de este tipo, se acuda de inmediato al especialista, ya que se debe preservar siempre el diente en boca, o al menos mantener el espacio, para dar paso al diente permanente en su debido momento”, concluye Contreras.


ADEMÁS:
Pequeños hábitos dentales
La odontopediatra Johana Contreras recomienda:
Cuando el bebé está lactando y empiezan las erupciones, se debe limpiar la encía y los dientes con gasa húmeda para eliminar la placa.
Procurar que beba agua después de la leche y después limpiar o enjuagar la boca con agua.
A medida que vayan erupcionando los dientes, limpiarlos con un cepillo que se adecue a la edad del niño.
La pasta dental no es necesaria antes de los dos años, pues puede ocasionar fluorosis dental. Si se coloca, no puede ser mayor a una gota.
Se debe usar únicamente pasta dental para niños, ya que su formulación no es tóxica para ellos.
Después de los dos años se pueden comenzar realizar aplicaciones con flúor en el consultorio del odontólogo.
Cuando el niño aprenda a hacer buches y escupir, puede usar el enjuague bucal, con fórmula especial para niños.
La visita al odontólogo debe realizarse desde la primera erupción dental.