PREVENCIÓN DEL VIAJERO

Salud planificada
Buena parte del éxito del viaje depende de la salud de los viajeros

Planificar un viaje implica un enorme esfuerzo y ese esfuerzo puede verse perdido si los viajeros se enferman durante su paseo. La salud debe cuidarse desde mucho antes de viajar por medio de vacunaciones, llevar una vida sana y evitando comportamientos riesgosos.

El médico internista y epidemiólogo Armando Cova ofrece una serie de consejos para poder llevar unas vacaciones felices y no arruinarlas desde el principio. “Yo les puedo decir cómo acabar con sus vacaciones desde el primer día, o antes”, dice jocoso.

Autocontrol
“Si hacen una despedida y beben y comen en exceso las consecuencias las van a sentir en el camino o al llegar. Ya comenzar con una diarrea implica deshidratarse y debilitarse muchísimo, con lo cual el viaje se puede dar por perdido. Pero se pueden hacer otras cosas que también son terribles, como exponerse exageradamente al sol hasta agarrar una insolación, no cubrirse adecuadamente en las zonas frías, ingerir comidas y bebidas locales altamente irritantes o alimentos que produzcan alergias y hasta comer en exceso”, señala.

“Otra cosa que no se suele cuidar bien son los ojos, exponiéndolos al viento, sol y arena sin precaución. Con eso se puede desarrollar una conjuntivitis. El manejo del peso de las maletas es otra cosa que no es tomada en cuenta como un riesgo por los pasajeros, si se tiene un bolso que pese más de ocho kilos se debe ir rotando de hombro en hombro, se deben usar los carritos del aeropuerto para cargar el equipaje, además los bolsos con ruedas son preferibles para evitar lesiones osteomusculares que también acaban con las vacaciones”.

Vacunación
“Lo que sí se debe hacer es vacunarse, pero la vacunación se debe planificar, pues hay algunas vacunas que requieren varias dosis y se necesita un tiempo para que su efectividad sea mayor। Hay enfermedades endémicas que requieren vacunas para los viajeros internacionales। Las vacuna tifoidea, paratifoidea, fiebre amarilla, entre otras, requeridas de acuerdo al destino, deben ponerse con un mínimo de dos semanas de anticipación para asegurar la reacción que confiera una inmunidad pasiva. Pero mientas más tiempo previo es mejor, porque se adquiere más inmunidad inmunológica”, sostiene Cova.

“Ahora, también es importante aplicarse la inmunización contra la hepatitis B, pero esa vacuna requiere varias dosis, por lo que no se puede hacer con muy poco tiempo, hay que planificarlo y si no se cuenta con las dosis, se deben reforzar las medidas preventivas durante el viaje, que implican no usar jeringas que no sean nuevas, evitar transfusiones y, en el caso de la hepatitis A, sólo tomar agua embotellada, con o sin gas, o bebidas gaseosas y abstenerse de comer alimentos que no estén bien cocinados, especialmente vegetales, carnes y pescados”.

“Es muy frecuente que las personas desarrollen gripe o influenza en otros países, inclusive comienzan desde el avión, pero la vacuna antigripal es muy específica para una cepa particular de gripe, por lo que no es efectiva al llegar a otro lugar, donde habrá una cepa diferente del virus de la influenza. Ahora, lo que sí es mandatorio es vacunar a los niños pequeños y a los adultos mayores de 60 años contra el neumococo, ya que esta bacteria puede producir enfermedades muy grave en bebés y personas con más de 60 años”.

Asegurarse
“Cuando existe una condición médica previa lo más recomendable es que se haga un chequeo médico previo y que el médico de las indicaciones por escrito y selladas en papel oficial, con lo que el pasajero puede asegurar el acceso de su medicación permanentemente. También debe tener mucho cuidado con el contenido de la medicación y el país de destino, ya que puede terminar en un problema grave si transporta sustancias que sean ilegales, como la codeína de ciertos jarabes, que es considerada como droga en Asia”.

“Otra recomendación que se debe tener muy en cuenta es la de tomar un seguro de viajeros, hoy en día hay muchas opciones al respecto. Si un paciente con alguna condición cardiovascular o procesos crónicos y presenta una crisis o un problema en el extranjero, la póliza lo va a cubrir y esos servicios son muy costosos”.

Patologías con seguimiento
“En cuanto a las embarazadas, si tienen cualquier patología previa no deben viajar y sus médicos se lo dirán de seguro. Las patologías del primer trimestre son en aquellas mujeres que tienen tendencias o algún antecedente de abortos, entonces el agite de viaje puede perjudicarlas. Las que no tienen patologías, tienen que considerar que hay un límite, que son 30 semanas de gestación, para viajar, ya que se puede desarrollar un parto adelantado y el avión o el aeropuerto no son lugares adecuados para dar a luz, aún cuando ellos estén preparados para esas emergencias. También las embarazadas suelen ser propensas a infecciones urinarias y pasar, además, tantas horas en sentadas en un avión también puede ser perjudicial para la circulación de los miembros inferiores”.

“El tromboembolismo pulmonar es un coágulo que se va desde un miembro inferior o la cadera hacia el pulmón y la persona puede morir súbitamente. Se ha demostrado que las personas deben pararse de su asiento, estirarse y mover los pies, en los viajes largos para que haya circulación y eso vale para las embarazadas también. También deben tener en cuenta esto las mujeres que tienen várices y toman pastillas anticonceptivas, quienes deben usar las medias compresoras y esto también para hombres con antecedentes vasculares o de mayor edad”.

“Así que hay muchas maneras de perder las vacaciones durante las primeras 24 horas, pero si se tiene todo esto presente eso no sucederá. Deben ser controlados en su comportamiento, vacunarse, cuidar el estómago, protegerse de los problemas ambientales y llevar con orden el tratamiento de las patologías previas para no tener problemas”, concluye el galeno.