NOVIAS, PLANES DE BELLEZA

Cuenta regresiva

Al menos seis meses antes se debe arrancar con un plan de belleza que puede ir desde el extremo de la cirugía plástica hasta el tradicional maquillaje

Los preparativos de la boda se pueden encargar a un experto, quien se sabrá ocupar de las invitaciones, decoración y demás elementos para el evento, pero de la belleza sólo puede ser responsable la novia misma.

6 a 4 meses antes.
Ruta de especialistas

Todas las novias quieren tener una buena silueta, estar libres de vellos, con la piel de porcelana y mostrar una dentadura perfecta. Para lograr estos objetivos se deben tomar medidas temprano.

En esta etapa hay que investigar cuáles son los tratamientos más novedosos y convenientes para mejorar los muslos, vientres y brazos. También hay que inscribirse en el gimnasio, o al menos programar sesiones de ejercicios que ayuden a controlar el peso y mejorar la figura para lucir bien el vestido. Hay que hacer dieta, cuidarse la piel y consultar especialistas en las áreas requeridas.

Hay que acudir a un dermatólogo si existen problemas de acné, arrugas, manchas o irritaciones, ya que es el momento ideal para comenzar las evaluaciones y emprender un tratamiento que corrija la condición. La dermatóloga Vanessa Piquero explica que la novia debe cuidar muy bien la piel de todo su cuerpo, “porque si bien es importante lucir un rostro impecable en el día de la boda, el cuerpo debe estar perfecto para la luna de miel”.

“Si existe alguna patología, lo ideal es acudir al dermatólogo por lo menos seis meses antes, o como mínimo cuatro. Los tratamientos antiacné consisten en el uso de jabones, protectores solares y medicamentos que contengan ácido salicílico o peróxido de benzoilo para quemar los granitos, con otros productos que evitan que se brote el acné. Lo que ocurre con esos productos es que los primeros meses pueden brotar más esos granos y por eso es que el tratamiento necesita tanta anticipación. En el caso de corregir cicatrices el tratamiento de debe comenzar un año antes para poder ver los resultados”, señala Piquero.

Por su parte, la nutricionista y esteticista Granya González, aconseja “comenzar un régimen de alimentación saludable, que desintoxique el cuerpo y lo llene de nutrientes y energía. El hábito de beber ocho vasos de agua al día debe instaurarse y también es hora de reducir el consumo de cafeína y cigarro. La comida chatarra y las grasas deben desaparecer desde este período”.

González agrega que ésta es una buena oportunidad para comenzar un tratamiento de depilación definitiva, los cuales toman en general, unos cuatro a seis meses para ver buenos resultados.

El cuidado de la dentadura se debe considerar también a partir de esta etapa. “Un blanqueamiento puede esperar, pero si se requieren planes con tratamientos más complejos que impliquen varios pasos y tiempo entre esos pasos, como es el caso de la ortodoncia o aplicación de carillas dentales, entonces habrá que pedir una cita de inmediato con el especialista” dice la odontóloga Ninoska Carvajal.

Si hay una disposición a realizarse algún tipo de cirugía estética, también es éste el momento y no más tarde, pues si surgen complicaciones habrá tiempo para solventarlas. “Cualquier cirujano responsable y conciente podrá postergar su cirugía si es considerada una paciente de alto riesgo, o que no está en ese momento en condiciones optimas de salud para la misma”, explica la cirujana plástica Nairet Queipo.

“El implante de mamas es una de las cirugías más practicadas por las novias, le siguen la liposucción, la rinoplastia y el implante de glúteos. El periodo ideal para realizarse un aumento mamario es, como mínimo, tres meses antes de la boda. En relación a la liposucción, es recomendable realizarla por lo menos dos meses antes, ya que el periodo de inflamación y definición del contorno corporal es optimo a partir de este momento. Con la rinoplastia lo ideal es hacerla tres a seis meses antes, ya que la nariz en particular necesita más tiempo para desinflamarse y está en el centro del rostro, donde se enfoca toda la atención, si hay algún detalle que pueda ser observado le causará mucha ansiedad a la novia. Por otra parte, los implantes de glúteos podrían ser realizados hasta uno o dos meses antes con resultados espectaculares”, dice la experta.

“El éxito de la cirugía depende en gran parte de la novia. Existe una serie de cuidados esenciales como un exhaustivo y correcto chequeo medico pre y pos-operatorios que, acompañados de las recomendaciones del cirujano plástico, influirán directamente en el buen resultado. Es frecuente observar que la mayoría de las novias que han quedado insatisfechas o que han presentado complicaciones, no fueron adecuadamente orientadas por su medico, no conocían los detalles de su cirugía en cuanto a resultados esperados, cuidados pre-y pos operatorios y el momento ideal para realizarla antes de la boda”, sostiene Queipo.

“Deben tener presente que pueden presentarse complicaciones, toda cirugía involucra riesgos y posibles complicaciones. Mínimos, pero existen. No es posible prever, por ejemplo, si su organismo responderá a la intervención con una cicatriz hipertrófica o queloides. Ningún medico puede garantizar una cirugía perfecta ni puede predecir problemas como infecciones o complicaciones anestésicas. Para esto ayuda mucho la consulta médica abierta y honesta, junto con los exámenes pre-operatorios”, dice la especialista.

El reposo post-operatorio es tan importante como la misma operación, por lo que el estrés de los demás preparativos no debe afectar este período de descanso, otra razón para que se realice con suficiente tiempo de antelación este tipo de procedimiento.

“La novia no debe angustiarse por ver los resultados inmediatamente. Eso es imposible. El cuerpo responderá a la recuperación de forma gradual. Una actitud de angustia, exacerbada por la boda, podría generar ansiedad, depresión y otros procesos que no aceleraran la positiva respuesta del organismo, sino todo lo contrario. Cultivar la paciencia y esperar por las etapas de recuperación del organismo es una actitud sabia de saludar, mucho más aún en vísperas del matrimonio”, recomienda Queipo.

Entre 3 meses y 30 días antes.
Tratamientos intermedios

Cuando quedan menos meses para prepararse o simplemente no estaba entre los planes una cirugía, se puede hacer uso de muchísimas otras herramientas para lograr la apariencia deseada. “No hay que olvidar que los importantes avances científicos en el campo de la cirugía plástica y la estética han logado ampliar el portafolio de opciones que pueden ayudarnos a sentirnos más bellas y con una mayor autoestima. Para estar espectacular en tan importante día se pueden realizar procedimientos que son menos invasivos y pudieran ser realizados a menos tiempo de la boda. El botox, el ácido hialurónico, los drenajes linfáticos, masajes reductores y muchísimos otros son alternativas que pueden servir perfectamente”, sostiene Queipo.

Piquero agrega que “la colocación de botox puede ayudar a lograr excelentes resultados en esa fecha, si la novia es joven se puede aplicar una poca cantidad en la punta de la nariz, en la barbilla o para levantar la cola de las cejas, según sea la necesidad, pero es importantísimo que la novia no experimente una semana antes con ningún tipo de sustancia que no haya probado previamente, pues si le genera una reacción alérgica, ésta se notará en la fiesta y peor aún, en las fotos”.

“También se pueden aplicar tratamientos con láseres no abrativos o con luz pulsada intensa hasta con dos o tres semanas de anticipación, al igual que los rellenos de surcos y labios con ácido hialurónico. No debe dejarse para más tarde, pues si sale algún hematoma, éstos duran alrededor de diez días y a veces un poco más. Por otra parte, para un peeling profundo se requieren tres meses de anticipación, mientras que los peelings superficiales se pueden hacer un mes antes”, indica.

“Otro consejo que se les da a algunas novias es que tomen pastillas anticonceptivas varios meses antes, pues estas regularizan los procesos hormonales, lo cual se verá reflejado en la piel y cabello. Debe indicarlo el ginecólogo o sugerirlo el dermatólogo y aprobarlo finalmente el ginecólogo, pero deben comenzarse como mínimo tres meses antes”, agrega.

Pero además en esta etapa hay que concretar otras cosas, una de ellas es comenzar a investigar sobre los maquilladores y estilistas, sus trabajos, cuánto tiempo antes se debe pedir una cita con ellos y cuáles son las instrucciones que les dan a las contrayentes para prepararse.

El maquillador Marcos Durán explica que “usualmente es en esta etapa cuando la novia se pone en contacto con su equipo de belleza. Normalmente trabajamos en conjunto el diseñador del vestido, el estilista, el maquillador y el fotógrafo para que el resultado sea excelente”.

“Es importante conocer a la novia, apreciar su personalidad, sus gustos y sus rasgos, aunque respetando siempre el estilo clásico, con sus labios carmesí, que no pasa de moda y se ve siempre elegante. Se trata de que se vea fresca, pero que su maquillaje la haga sentir segura y cómoda, y además que las fotos sean espectaculares”, comenta.

“Yo aconsejo a las novias que en esta etapa se cuiden mucho la piel, que se hagan limpiezas e hidrataciones, que coman bien y que se cuiden del sol, pues parte de un buen resultado está en las condiciones de la piel”, agrega Durán.

Por su parte Granya González explica que “es buen momento para eliminar la celulitis con tratamientos efectivos y aparatos de última generación como el lipomasaje de endermología, que garantizan la pérdida de 5 a 6 Kg. en dos meses y una mejoría notable de la condición de la piel. Además, un mes antes debe hacerse una limpieza profunda de cutis con hidrataciones parciales quince días después”, agrega.

Piquero agrega que “ya cuando queda sólo un mes para el gran día, se debe tratar, en lo posible, de no hacer más procedimientos, especialmente en el rostro. Incluso se suele suspender el tratamiento que se esté llevando, especialmente si produce algún tipo de descamación, sensibilidad o enrojecimiento para centramos más en productos protectores, más preventivos que curativos”.

Otro asunto a considerar en esta etapa es el color de la dentadura. Si se pretende mostrar una sonrisa perfecta, los dientes deberán estar libres de manchas. Carvajal explica que el blanqueamiento dental debe realizarse al menos dos o tres meses previos al evento y como mínimo un mes antes, para que los resultados sean óptimos.

“Yo recomiendo una visita tres meses antes para evaluar la condición de la paciente, ver cómo están las encías, hacer una limpieza y determinar hasta qué punto se va a llevar el blanqueamiento. Esta visita la puede hacer en compañía del novio y las suegras, que también querrán lucir bien ese día”, explica la odontóloga.

“Después de terminado el blanqueamiento, la novia debe controlar durante quince días, por lo menos, la ingesta de alimentos con colorantes que puedan manchar de nuevo la dentadura, como café, té, refrescos y otros alimentos. También debe alejarse del hábito del cigarrillo en esta etapa y si es posible acostumbrarse a esos nuevos hábitos para que el trabajo perdure en el tiempo”, indica la experta.

Por otra parte, si por años ha soñado con un peinado en especial que requiera de cabellos muy largos, es el momento de dejarlo crecer y de recuperar su lozanía aplicando una serie de hidrataciones profundas mensuales. Aún si se piensa hacer uso de extensiones, será notorio si el cabello propio está brillante y fuerte.

Igualmente es el momento de ponerse las pestañas postizas, las cuales se aplican una por una y dan un efecto espectacular en la mirada. Duran aproximadamente dos meses, así que es bueno colocarlas entre un mes y quince días antes del evento, así se evitará tener esa tarea pendiente a última hora.

Una semana antes.
Las pruebas y los últimos tratamientos
La prueba de maquillaje se suele hacer una semana antes y es el momento en el que el maquillador y la novia se comunican con calma, sin el estrés del día de la boda, así el experto le puede explicar con detalle por qué usará determinados productos, le indicará qué se debe hacer o dejar de hacer antes de ese día y ella podrá plantear sus inquietudes o los defectos que desea disimular.

También es conveniente acercarse al estilista y hacer la prueba del peinado, especialmente si no se conocen con anterioridad, para que se familiarice con el cabello y detecte sus necesidades y potencial. Esta ocasión se puede aprovechar para aplicarse una hidratación de queratina y plantear cualquier idea que tenga guardada acerca del posible peinado.

Marcos Durán explica que “es muy importante que tres días antes del evento la contrayente se realice una hidratación profunda en el rostro y el día de la boda solamente utilice productos con base acuosa para evitar que se altere el maquillaje”.

Además del cuidado facial se debe eliminar el vello en varias zonas del cuerpo como piernas y línea del bikini. “Las depilaciones en cejas y axilas deben hacerse también varios días antes porque no se ve bien que esa zona esté enrojecida e igualmente se debe cuidar la exposición al sol para que no se vean manchas o irritaciones innecesarias”, indica Durán.

“Yo no recomiendo la depilación con cera en el mes de la boda si nunca antes se la han hecho, porque he visto más de una novia casándose con las axilas irritadas, con alergias, inflamaciones y dolor. Se recomiendan solamente para las personas que ya tengan el hábito y que conozcan los efectos que causa en su piel”, señala la dermatóloga.

El bronceado también se puede hacer en un centro de estética, pero se debe cuidar que no resulte demasiado exagerado o artificial, la novia debe lucir lo más parecida a sí misma y no cambiar drásticamente su color de piel. Además se corre el riesgo de oscurecer mucho el rostro para las fotografías.

En este punto las medidas de belleza deben ser de corto plazo, no hay tiempo para tratamientos sofisticados ni para cambios dramáticos. En caso de presentarse algún problema por el estrés o algún incidente inesperado, se deberá consultar a los expertos para encontrar la solución más adecuada.

Queipo ofrece un consejo a las agitadas prometidas para que eviten problemas por la desesperación. “Las lociones o cremas mágicas no son la mejor opción en este momento tan exclusivo. El deseo de transformar aquello que te incomoda para ese día tan importante, es posible, en este y futuros momentos, pero para ello deben mantener la tranquilidad y sano criterio. Desconfíen de promesas de resultados rápidos, perfectos, o de quien promete resultados que sólo él puede ofrecer. Ante la duda, es mejor escuchar diversas opiniones”.

Vanessa Piquero agrega que “hay tratamientos de emergencia que sirven para aquellas novias que se van a casar en menos de un mes y están completamente brotadas. En esos casos se inyecta una sustancia que va a parar el brote. Lo malo de esa sustancia es que produce un rebote y muchas veces puede estar peor después, pero es una opción para estar bien el día de la boda”.

“Estos tratamientos son, por ejemplo, si aparece un quiste en la cara, éste se infiltra para que se desinflame rápidamente, o si aparece una alergia, aplicar un medicamento que la desinflamen. Un acné producto del estrés se puede controlar rápidamente con fármacos tomados o inyectados para controlar ese brote. Quizás en el mes de la boda lo más indicado serán los métodos relajantes, a menos que exista una emergencia”, sostiene la dermatóloga.

Todos los entrevistados coinciden en este punto en que la novia está lista en materia de belleza, debe relajarse y esperar a que llegue el día. Ahora se debe dar paso a las estresadísimas madre y suegra. Estas pobres mujeres se han entregado a los preparativos probablemente con más seriedad que la propia novia y merecen estar bellas ese día.

“Las mamás y las suegras aprovechan la ocasión para hacerse sus arreglitos, se aplican bótox, rellenos, se hacen tratamientos rejuvenecedores y hasta cirugías”, comenta Piquero.

“Hay un tratamiento que adoran las madres y suegras, que se suele hacer un día antes de la boda, es una yesoterapia de hidratación facial que tensa la piel y da una apariencia de rejuvenecimiento que es notoria, claro, el efecto dura sólo unos días, así que se debe hacer el día anterior. De todos modos ellas pueden hacerse otros tratamientos con tiempo, acompañando un poco a la novia”, sugiere Granya González.

El gran día (y un día antes también).
A relajarse

El velo de novia es una sabia costumbre que sirve para liberar a la futura esposa de los nervios que le agobian. Se suele hacer un día antes de la boda y consiste en masajes relajantes, exfoliaciones corporales, hidrataciones faciales y uno que otro novedoso tratamiento de spa. Hoy en día van los futuros esposos juntos a relajarse, usualmente el día anterior o unos pocos días antes.

Es una buena excusa para cerrar las extenuantes actividades de belleza que la contrayente ha llevado a cabo durante meses y liberarse del estrés prenupcial.

Aunque no forma parte del tradicional velo de novia, en la misma visita, o quizá el día anterior, se debe realizar la manicure y pedicure. Las manos serán el centro de atención, especialmente al momento de colocar los anillos. Los pies estarán cubiertos con bellos zapatos, pero seguramente en algún punto de la fiesta la novia estará descalza y lucirá sus pies. Además los pies bien cuidados calzan mejor el zapato y estarán listos para ser mostrados con confianza durante la luna de miel.

Es recomendable llevar su propio esmalte a la manicurista, pues si ocurre algún incidente se podrán retocar sin problema. Se deben escoger tonos claros, que armonicen con el vestido y el color de la piel.

Si las uñas se encuentran en muy mal estado, las acrílicas pueden cubrir muy bien el problema, pero si están bien, lo recomendable es trabajar sobre ellas para evitar complicaciones. Se recomienda también aplicar parafina en manos y pies para dar un acabado suave y relajado.

Estos últimos días deben servir para dormir un poco, de modo que el aspecto de novia cansada y demacrada desaparezca. Es una etapa de nervios y de sentimientos encontrados que llevan al llanto, pero ese llanto ocasiona ojeras que se verán después en las fotos.

Piquero recomienda “aplicarse ese día aplicarse mascarillas calmantes, relajantes, antiinflamatorias y descongestionantes. El día de la boda se pueden colocar compresas de manzanilla frías en los ojos para no tener una apariencia cansada, pero básicamente en los ojos, no tanto en la piel porque la reseca un poquito”.

Otro consejo para este día es darse un baño tibio, aplicarse cremas en todo el cuerpo y perfumarse. Ese día se debe desayunar muy bien para tener energía, se deben comer frutas que desinflamen como la lechosa y procurar beber suficiente agua.

“Aproximadamente dos horas antes del evento llega el equipo de belleza y se puede decir que en ese instante comienza todo. Usualmente el fotógrafo comienza a fotografiar a la novia desde que se está preparando y ese proceso dura como dos horas, allí el diseñador se asegura de que todo esté bien con el vestido y accesorios, el estilista comienza con el peinado y el maquillaje en sí tarda unos 45 minutos aproximadamente en aplicarse”, explica Durán.

Una vez en manos de sus expertos, la novia ha llegado a ese momento tan esperado e imaginado durante meses que durará hasta la madrugada del día siguiente y quizá más, pues muchos de sus tratamientos se mantendrán un buen tiempo.

ADEMÁS:
Consejos de los expertos

  • Para cuidar la piel del rostro se recomienda el uso de jabones neutros o sin detergentes para pieles grasas o mixtas, ya que generalmente las novias son jóvenes y no tienen piel seca, generalmente la piel cuando envejece es cuando se pone más seca.
  • Seleccionar también una buena crema hidratante que no sea excesivamente grasosa porque puede generar granitos de acné.
  • Usar protector solar en todo momento en rostro y cuerpo, no sólo en la playa.
  • Aplicar cremas hidratantes en todo el cuerpo dos o tres veces al día.
  • Evitar comer alimentos con colorantes, bien sean naturales o químicos, para mantener la dentadura blanca y libre de manchas.
  • No usar productos con base de aceites el día de la boda.
  • No retocarse el maquillaje con polvos, sino secarse la cara con servilletas de papel.
  • Si se hace una cirugía respetar ciegamente el reposo y los masajes de drenaje linfático para optimizar los resultados.
  • Los últimos días se debe comer bien, ya que si se pierde mucho peso, además de debilitarse y no estar en alerta, el vestido no lucirá a la perfección y el rostro lucirá demacrado.

Fuentes:
http://www.plastica.com.ve/
http://www.clinicadelapiel.piquero.com/
http://www.endermologiacristal.com
Odontóloga Ninoska Carvajal
Maquillador Marcos Durán