HIJOS BIEN CUIDADOS

Sanitos y contentos
La tarea de criar un hijo es muy compleja, empieza con el amor y la conexión entre madre e hijo y termina en una amplia red que incluye familiares y toda clase de especialistas

Cuidar a los hijos es tarea difícil, implica estar en alerta constante ante un sin fin de riesgos que van desde la salud, higiene, seguridad física, hasta lo emocional. Ninguna mujer puede sola con eso, por ello, las más hábiles saben distribuir esos cuidados para poder llevar de la mano, y con mucho orgullo, el niño más sano de la clase, de la cuadra o de la familia.

Tener en cuenta aspectos como el ambiente, la alimentación, los valores y la salud, pueden ser la mejor vía para logar el objetivo. En esa carrera participa un equipo muy complejo alrededor de la madre que lo conforman, además del padre, los abuelos, el pediatra, los cuidadores, y cualquier otro especialista que se requiera de acuerdo a cada realidad.

Ambiente seguro
Los niños pequeños, alrededor de los dos años, quieren explorar el mundo de los adultos y al mismo tiempo carecen por completo de la noción de peligro. Por eso es que la madre debe hacer su mejor esfuerzo para crearle un ambiente a su hijo que sea libre de peligros e interesante.

En casa se puede tener un buen control de los factores de riesgo, como practicar el aseo meticulosamente, elaborar los alimentos con asepsia y alejar los objetos riesgosos. Para ello debe observar si hay elementos como esquinas puntiagudas, objetos de vidrio fáciles de alcanzar, decoraciones que puedan contener materiales tóxicos, cuerdas, manteles, ventanas sin rejas o cualquier otra cosa peligrosa.

Si se cuenta con ayuda para las labores del día a día, se debe hablar con la empleada y explicarle la importancia de su trabajo y las posibles consecuencias en caso de manipular mal los alimentos o permitir que el niño se lleve objetos sucios a la boca.

Alimentación adecuada
La alimentación balanceada es clave en el buen desarrollo físico y mental del niño. Los alimentos deben prepararse con ingredientes frescos y bien lavados. Los platos deben ser equilibrados y variados, en porciones adecuadas para la edad y los horarios deben respetarse.

Es indispensable que desayunen, pues esta es la comida más importante del día y está demostrado que su falta afecta el rendimiento escolar, afecta la salud en general y es una de las causas de la obesidad.

Amamantar es otra acción positiva, ya que la lactancia está asociada a muchos factores en el desarrollo del niño, entre ellos una mejor comunicación entre la madre y el hijo, elevación de las defensas y recuperación de la figura de la madre.

Salud óptima
La visita al pediatra es una gran herramienta, este profesional ofrece la orientación y seguimiento sobre el desarrollo físico y los esquemas de vacunación. Con su asesoría se puede aprender sobre los requerimientos de salud del hijo, para ofrecerle en casa las vitaminas necesarias, la alimentación específica para su edad y necesidades personales y cómo atenderlo en caso de accidentes menores, muy comunes en los pequeños.

El esquema de vacunación lo controla muy bien el pediatra. La madre debe llevar una tarjeta donde estén registradas las fechas de las aplicaciones de cada dosis. Las vacunas previenen la aparición de ciertas enfermedades o reducen la severidad de los síntomas en caso de padecerlas. Cada vez son más necesarias, dada la complejidad de las enfermedades. Hay que mantenerse al día en cuanto al desarrollo de nuevas vacunas para elevar la calidad de vida de los hijos.

Cuidar la salud de los niños es al la vez cuidar su autoestima, pues al sentirse seguro de su cuerpo se valorará más y se protegerá a sí mismo de los peligros que le rodean.

Autoestima y valores
Los familiares son otro equipo de ayuda en la crianza de los niños, y su aporte es invaluable pues está dado hacia lo emocional. Si bien la familia puede ayudar en la logística, también se ocupa de hacer sentir a los pequeños miembros queridos y protegidos, como parte de un colectivo con quienes comparten muchas similitudes.

Además los familiares siempre apoyan a los niños en sus ocurrencias, elevándoles su autoestima y con mucho amor los protegen de los posibles peligros, eso les aporta seguridad emocional y a la vez esa sensación los hace más saludables.

Es importante comenzar cada día con un saludo amoroso, un beso, buenos días y desear lo mejor para el resto del día. A diferencia de los niños que se despiertan con gritos, apuros y regaños, los que son besados y abrazados van con mejor disposición a sus actividades y se enferman menos.

También es necesario decirles cuán importantes son, lo bien que hacen las cosas, cuánto los quieren, porque esas palabras les dan seguridad y paz y son lo que más necesitan, mucho más que los juguetes. Cuando fallan no se les debe descalificar, se les debe decir directamente y con seriedad lo que pasó, por qué estuvo mal y cuál es el modo correcto.

Otra cosa que no se debe dejar de hacer es enseñarles a ser respetuosos y agradecidos y amar a su familia. Igualmente es importante inculcarles los valores de amistad y solidaridad, enseñarlos a ponerse en el lugar del otro y que sientan compasión. Al mismo tiempo se debe hacer énfasis en que rechacen lo negativo y, aún viniendo de un amigo, que no permita agresiones ni irrespeto. Un niño que sabe diferenciar el bien del mal es más seguro y saludable y puede convertirse en un ser justo, leal, que perdona y que comparte.

Orden y disciplina
Las rutinas también son necesarias, deben establecerse lugares y horarios para cada cosa, sin convertir al niño en un robot. También debe resaltarse la importancia del orden y la limpieza en sus actividades y espacios para que valore lo que tiene y sienta el beneficio de la armonía. El desorden y la suciedad afectan el autoestima, además de que arriesgan la salud.

La disciplina siempre debe estar clara, es importante para la relación armoniosa del niño con quienes interactúa. Cuando el niño quiere irrespetar las normas se le deben recordar con firmeza y paciencia, pero sin agredirlo de ningún modo, ni físico ni emocional.

Un hijo tratado con amor y respeto valora más las normas y se enferma y deprime menos. Un niño disciplinado se apegará más fácilmente a los estudios y a la verdad, valores de gran importancia. También sabrá obedecer a sus mayores.

Información constante
La carrera de madre nunca termina, para estar al día hay que investigar, hablar, observar y no confiarse, pues el mundo cambia rápidamente y los hijos crecen rápido. Internet, libros, televisión y las amistades son grandes fuentes de información. Cuando hay problemas más difíciles de manejar se debe buscar ayuda especializada. El instinto y el sentido común deben ser los que ayuden a tomar finalmente las decisiones.

ADEMÁS:
Acciones seguras
• Tapar las conexiones eléctricas.
• Alejar del alcance de los niños químicos, fármacos, cuchillos y fósforos, además de cualquier otro objeto que sea peligroso.
• No ingerir medicamentos delante de los niños.
• Bloquear escaleras y ventanas
• Enrollar las cuerdas de persianas y cortinas.
• Limitar el acceso al área de la cocina.
• Controlar los juguetes, recoger los que tengan piezas pequeñas y descartar los que se hayan roto.
• No permitir que los niños jueguen con bolsas plásticas.
• Controlar el acceso a piscinas.
• Nunca dejar al niño sin observar, ni al cuidado de otro niño.
• Usar siempre la silla especial para el carro.
• No permita que se quede en guarderías que no cumplan con las normas de seguridad.

Despensa nutritiva
Al controlar los alimentos que se encuentran en la casa se previenen problemas de mala alimentación.
Se debe contar con diferentes tipos de frutas como manzanas, cambures, naranjas, mangos, uvas y duraznos, entre otras, todas muy fáciles de conseguir en el supermercado.
Se puede tener también en la nevera yogurt y gelatina para las meriendas.
Las carnes se deben preparar con pocas grasas ya acompañarse de vegetales.
Cereales integrales, en vez de frituras, son excelentes también para merendar o desayunar.
Para beber ofrezca mejor agua y leche en vez de refrescos u otras bebidas azucaradas.

Fuentes:
www.pediatria.org
www.unicef.org/venezuela
www.paho.org/spanish