Saludables y en forma
Década tras década, el cuerpo siente la llegada del envejecimiento, pero con la adquisición de unos sencillos hábitos, ese temido proceso se puede retrasar
El modo como envejecemos depende de muchos factores, algunos de ellos son controlables y otros simplemente forman parte de nuestro mapa genético. Tenemos varias edades, la cronológica, que es la que conocemos o contamos y las menos conocidas, la biológica y la psicológica.
“Hoy en día las personas se han motivado para mantenerse saludables debido a las exigencias de la vida cotidiana, poder disfrutar de las bondades de la vida y gastar lo menos posible en servicios médicos, sobre todo en relación a los procesos de enfermedad, en los que además de tener que gastar en medicinas, se deja de producir”, expresa el doctor Juan Carlos Méndez, especialista en medicina antienvejecimiento.
Envejecer es parte de la vida, en el ser humano los cambios se van notando por etapas. Méndez indica que “con el pasar de los años el ser humano va cambiando biológicamente, y tomando en cuenta la teoría de los septenios, cada 7 años se intercambian todas las moléculas que han ingresado en nuestro organismo, además de los cambios psico-sociales que nos integran en las diversas actividades”.
Por etapas
Méndez explica que el ser humano vive cambiando constantemente, “desde que nacemos hasta los 7 años de edad es la etapa de la infancia, entre los 7 y los 14 años entramos en la pubertad; de los 14 a los 21 es la adolescencia, de los 21 a los 28 se desarrolla la etapa de la maduración y a partir de los 28 años se comienza a alcanzar la máxima capacidad de adaptación física, emocional, mental, profesional, económica, etc.”.
Durante cada etapa el ser humano presenta necesidades diferentes en cuanto a alimentación, ejercicio físico y actividad intelectual, pero como cada persona es única, esas generalidades se ajustan a la realidad particular de cada uno.
“La etapa cumbre de la vida, la de los 30 años, es además el período donde existe una menor tendencia a enfermar, o lo que se conoce como morbilidad estadística baja y esa etapa dura aproximadamente hasta el séptimo septenio, alrededor de los 49 años de edad. Después de ese período se observan cambios importantes como la menopausia o andropausia, con todas sus consecuencias, período que se extiende hasta el décimo septenio, es decir, aproximadamente a los 70 años de edad, cuando se da inicio a la etapa de la vejez”, explica el especialista.
La hormona que envejece
“Podemos deducir que el envejecimiento inicia su proceso alrededor del 4to septenio, es decir entre los 28 y 49 años de edad, se calcula que se envejece 1 a 2 % anual, debido a los cambios hormonales generados por la disminución en la producción de la hormona del crecimiento, IGF 1, DHEA, entre otras llamadas hormonas de la juventud. Más adelante, entre los 49 y 70 años de edad se mantiene alrededor del 1%, y a partir de los 70 años se reduce por debajo del 0,5%, es decir prácticamente se detiene el proceso de envejecimiento”.
Para que ese proceso sea lento y ser refleje en la apariencia, se requiere de la práctica de hábitos saludables durante cada una de las etapas de la vida, tomando en cuenta el tipo de alimentación, frecuencia e intensidad de actividad física, cantidad y calidad del reposo, sueño y recreación, actitud y manejo de estrés físico, emocional, mental, familiar, económico, etc. Además del medio ambiente donde la persona pueda desarrollar su máximo potencial de vida. En otras palabras, para retardar el proceso de envejecimiento lo antes posible, hay que vivir bien.
Plan de rejuvenecimiento
Entre las recomendaciones que Méndez ofrece para mantenerse jóvenes se encuentra evitar el consumo de cochino y sus derivados, así como de carnes rojas en general, grasas, frituras, huevos fritos, quesos amarillos ni duros, leche, café, enlatados, refrescos, azúcar, sus derivados o sustitutos, chucherías, harinas refinadas y sus derivados, papa, maíz, remolacha, cereales refinados, banana, piña, pasas, sandia, jugos naturales.
El especialista aconseja sustituirlos por carnes blancas, al vapor, a la plancha, sancochado, al horno, huevos sancochados, revueltos o en agua, quesos blancos y frescos, yogurt, leche de soya, sucedáneos del café como trigo o cebada, infusiones de malojillo, toronjil o té verde, productos naturales, frutas frescas o secas, harinas integrales, germinados, verduras frescas, semillas tostadas como almendras, avellanas, maní en concha, nueces, pistacho, merey y ajonjolí.
ADEMÁS:
Frutas recomendadas. Manzana, pera, albaricoque, cerezas, fresas, moras, grapefruit, toronja, naranja, durazno, uvas, ciruela, kiwi. Carbohidratos recomendados: Cereal integral, arroz parborizado, Pastas al huevo al dente, casabe, pita. Sólo en el desayuno y almuerzo. Cenar proteínas y ensaladas. Atún, sardinas, salmón o huevos sancochados. Tomar de 6 a 8 vasos de agua de limón e infusiones fuera de las comidas
Ejercitarse. Actividad física mínimo 3 veces por semana, 1 hora/día: 10 min. calentamiento, 20 min. cardiovascular, 20 min. ligas o mancuernas, 10 min. estiramiento.
Reposo Reparador. Acostarse antes de las 10 pm y dormir de 6 a 8 horas.
Despejarse. Recrearse periódicamente en ambientes naturales como playa, montaña, llano o spas. Pensar y sentir bien. Cultivar pensamientos y sentimientos positivos.
Vivir bien. Crear un ambiente de familia y trabajo lo mas armónico posible. Evitar estimulantes, licor o cigarrillo para obtener máximos resultados. En el caso de reuniones sociales tomar soda con limón o una copa de vino tinto.
La edad verdadera
La edad biológica tiene que ver con el estado físico o desgaste del cuerpo, y la edad psicológica es la edad relacionada con la madurez social, con las sensaciones de la mente, los pensamientos y las emociones. El modo como están definidas estas dos últimas edades conduce el estado corporal. El hecho de que algunos envejezcan más rápido puede estar relacionado con la manera como se perciben a sí mismos.
Hay otros factores, como la genética, que también influye en el proceso degenerativo. Méndez indica que en términos generales, ciertos factores inciden en la capacidad mayor o menor de la persona de envejecer.
El riesgo vascular global, riesgo oncogénico, riesgo de sufrir osteoporosis y fracturas espontáneas, el estado de los mecanismos de tolerancia y defensa frente al estrés ambiental y daño oxidativo y el grado de respuesta terapéutica o perfil farmacogenético general, son determinantes en la edad biológica.
Si se conocen con certeza hasta qué punto corremos riesgo en relación con los factores anteriores, se pueden diseñar a tiempo estrategias preventivas y de control para evitar el desarrollo de enfermedades y sus consecuencias, elevando así la condición física y mental.
JUVENTUD DURADERA
Por GLORIA BARRETO SCARPITTA / Envejecimiento, rejuvenecimiento
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