El primer paso del maquillaje
Uno de los productos cosméticos que más ha evolucionado es la base, con ingredientes que atienden necesidades específicas para cada tipo de piel y ayudan notablemente a lograr que el rostro luzca perfecto
La finalidad del maquillaje es embellecer, la belleza se asocia a la juventud y a la ausencia de imperfecciones, pero nadie es perfecto. Sin embargo, los maquilladores con su arte, logran efectos impresionantes, partiendo de un lienzo creado con una estudiada selección de bases.
Las bases tienen la tarea de aportar uniformidad a la piel, pero además con los elementos que contienen ofrecen nutrientes y restauran el estado del rostro. Por ello es tan importante saber escogerlas, pues la diversidad de opciones para este fin es tan amplia que se deben evaluar bien las propiedades de cada una antes de decidirse.
Ingrid López, directora de marca de Camerino Maquillaje, explica que “la base, como su nombre lo dice, es un elemento base en el maquillaje de la mujer, y su selección va a depender del tipo de piel y cubrimiento que se requiera”.
“La base es ideal para fijar el maquillaje por más tiempo, además de proteger de los rayos solares y el efecto de los radicales libres, o la oxidación acelerada de minerales en las capas de la piel, lo que genera un aspecto de envejecimiento prematuro”, agrega.
Luminosidad
Las bases dan vida al rostro, pues aportan brillo y color, según sea la tonalidad escogida. También borran o camuflajean imperfecciones tales como pequeñas arrugas y poros abiertos. Se complementan a la vez con las bases correctivas escondiendo casi por completo manchas, ojeras e irritaciones en el rostro.
López señala que “se presentan en forma de emulsión fluida, ligera y transparente, en blanco o en tonos pastel y, además de dar luminosidad a la piel, actúan como velos correctores de la luz y contrarrestan la tendencia amarillenta o grisáceas de la piel. Permiten aclarar las zonas en sombra, revalorizar los rasgos y aseguran una mejor cohesión de la capa córnea, que se traduce en un cutis más liso”.
“También existen las bases bronceadoras, que contienen un leve toque de pigmentos luminosos, se usan en pieles juveniles, dándoles un toque húmedo. Es un tipo de base que es especial para maquillajes frescos y naturales, de acabados transparentes”.
Selección difícil
López indica que para escoger la base y el tono correcto a la hora de maquillarse, se debe probar entre el mentón y cuello, para estar seguros que no hay diferencias entre ambos. “Es una regla a seguir que nunca se usen tonos mas oscuros o rosados, pues es más natural dar esta tonalidad con un blush de color bronce, o con los colages, que son tonos mezclados para matizar pieles muy pálidas o amarillentas, muy comunes cuando está perdiendo la tonalidad de un bronceado reciente”.
Protocolo minucioso
Para que una base quede bien aplicada se debe comenzar con tener el rostro limpio antes de extenderla. Exfoliar la piel antes del maquillaje puede mejorar notablemente los resultados. Este paso suele ser pasado por alto en la rutina de limpieza. Seguidamente se debe hidratar con una crema adecuada para el tipo de piel. Cuando la piel está lisa y suave, la base se distribuye uniformemente y luce mejor.
La aplicación debe hacerse con gentileza y pausa, pues así se logra un aspecto más prolijo. Debe hacerse en pocas cantidades, especialmente en las zonas más arrugadas, y en un área perfectamente iluminada, para evitar colocarla en exceso o que quede mal distribuida. Las bases con protector solar son aún más beneficiosas, pero no es protección suficiente para la exposición al sol, se requiere la aplicación adicional de un bloqueador solar para ese fin.
El dedo es la herramienta más confiable para aplicar una base, es suficiente cuando se desea un acabado ligero, para una terminación media las esponjas son la mejor ayuda, especialmente las de látex y cuando se quiere un efecto de cobertura total, ideal para maquillajes profesionales en grandes eventos, el pincel de sable será el que dé los últimos toques de perfección.
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Tipos de bases
Base liquida. López explica que es especial para hidratar pieles secas, sobre todo cuando se ha perdido humedad, y parte de la elastina y el colágeno, pero al mismo tiempo no deberá ser grasosa pues daría un efecto de cansancio y se acentúan las líneas de expresión, lo ideal es aplicar con un pincel de sable, o esponja de látex para unificar con el tono de piel.
Es conveniente retocar este tipo de base con polvos minerales sueltos que den un acabado transparente. Su cobertura es liviana y de poca duración. Ideal para maquillajes livianos suaves y naturales. Es apropiada para lucir una piel sana y fresca y da un aspecto muy natural en el maquillaje.
Mouse. Son polvos micro galvanizados de textura muy suave, especiales para pieles jóvenes, que no necesiten mucha cobertura, se aplica directamente con los dedos y se extiende con una esponja de látex.
Base dual compacta. Ideal para casi todo tipo de piel, se debe tener la precaución de colocar una hidratante suave para pieles muy secas, es de aplicación más sencilla, ya que se usa como un polvo compacto, con una mota. Su cobertura es ajustable, por lo que hay que hacer los retoques con un polvo traslúcido. Es ideal para maquillaje de noche, usándola con esponja húmeda para asegurar su acabado mate por más tiempo, es perfecta para sesiones de fotografía.
En barra. Ayuda a cubrir manchas e imperfecciones, se aplica directamente sobre la piel y se extiende con un pincel de sable o una esponja de látex, sirve también como base correctora para las ojeras, teniendo la precaución de sellar con un polvo controlador de grasa en la zona T, para garantizar que se mantenga mate por mas tiempo, su cobertura es completa y de larga duración, son ideales por su cubrimiento para proteger la piel de los rayos solares. Útiles para fijar tonos de maquillaje, los cuales cambian de color o se desvanecen con facilidad.
Crema. Posee las mismas propiedades anteriores pero con menos cobertura, se recomienda para pieles ya maduras que han perdido elastina, se aplica con una esponja especial y no necesita retoques, pues ya viene formulada con micro polvos en tonos mate, los cuales dan uniformidad sin brillo. Ideal para el maquillaje de diario por su practicidad al aplicarla y quedar uniforme con poca cantidad.
El tono perfecto
- Para escoger el tono la barbilla o quijada son la mejor zona, la muñeca o antebrazo no es buena guía.
- Debe tener en cuenta el tipo de piel, así se escogerá una fórmula que aporte beneficios a su condición específica.
- Para hacerse la prueba de color es preferible ir con la piel del rostro limpia, pero con los ojos y labios maquillados.
- Deben compararse varios tonos similares para decidir cuál luce más natural en la piel, el lugar ideal es la línea de la quijada.
- Hay que mirarse pausadamente en el espejo con ayuda de luz natural, para evaluar las opciones antes de decidirse.
- La tonalidad de la piel puede variar con las exposiciones al sol o después de enfermarse, en esos momentos conviene adquirir una base que corresponda a la tonalidad que tiene, si está muy pálida se recomienda acercarse a tonos más rosa.
- Los tonos a elegir deben ser muy cercanos al color natural, para evitar lucir demasiado artificial.
- Las bases correctoras, sirven para cubrir problemas específicos y se deben aplicar después de que la piel está bien hidratada.
- Se utilizan en pequeñas cantidades y se pueden aplicar en la totalidad del rostro o en una zona puntual en la que se desee ocultar imperfecciones como manchas, cicatrices, ojeras o enrojecimientos.
- También se usan para dar luminosidad a los ojos o destacar el contorno de los labios, pómulos o barbilla.
- Se presentan en forma de lápiz fino o grueso, en barra o en crema.
- Para aplicarlas correctamente se deben marcar varios puntos del producto bajo los ojos y usar la almohadilla o el dedo índice sin restregar. Igualmente se debe hacer para los puntos específicos del rostro que se quieren ocultar.
- Después de aplicarlo, rociar suavemente con una brocha polvos sueltos para sellar los resultados.





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